miércoles, 30 de septiembre de 2009

Espacio de cuentos






Un espacio donde la creatividad pondrá en marcha su motor invitándonos a transitar por el papel en blanco. Papel en blanco que será surcado por palabras de un hecho real o imaginario. Ficción, fantasía, historia.
Hoy nuestro espacio será ocupado por un cuento al que llamé "La fábrica viva".


La fábrica viva.


Todavía puedo imaginarme a esa fábrica viva. La recorro, subo sus escaleras, veo las maquinarias con su ruido quebradizo. Los obreros dando forma a mil figuras de plástico, de colores dispares, de tamaños distintos.
Recuerdo al capataz, a quien llaman “Don José”. El hombre con voz tenebrosa y fatigada dirigiendo a “su tropa”. Esa tropa fiel y contenta en medio del rodar de las máquinas y del acento de los motores.
Camino unos pasos más adentro y llego al depósito repleto de materia prima, lista para sufrir la más linda metamorfosis. Metamorfosis que le da vida a la nada.
Alguien saca de su mochila una cámara fotográfica de las antiguas. Todos posan al llamado del flash que absorbe las imágenes en blanco y negro.
Hoy esas fotos cuelgan de las paredes humedecidas por el abandono. Esas fotos llenas de vida de antes, de vida que no es.
Hay fotos de mujeres sonrientes de pelo largo, con la piel lisa y también de las otras , las de pelo cano y con surcos bien marcados.
Hay fotos de hombres serios, sin barba en su cara, pelo corto, sin bigote y también de los otros,los de pelo largo y lacio, con patilla ancha.
El tiempo va corriendo enigmático al compás de los despidos. Ya no son cien trabajadores, ahora son ochenta, ahí nomás sólo sesenta y así hasta el final.
La fábrica se cierra .Enmudece. Calla.
Miro alrededor. Observo el desconcierto, huelo el resentimiento, toco las cachetadas de la desidia de su dueño.
…………………………………………

Sigo avanzando en mi recorrido. Ya no imagino. Ya no pienso. Ya no es ficción.
Ahí en mi camino choco con unos cuantos, esos cuantos que todavía están. Son una veintena de personas que están escribiendo, pintando, tallando.
Esos cuantos son los mismos que hasta hace unos años vivieron de esta fábrica. Son los mismos que eligieron no perder su espacio, su lugar, su vida y están hoy enseñándoles a otros mismos a escribir, a pintar, a realizar figuras.
Me integro al grupo, les hablo, les pregunto. Me invitan a sentarme en una de esas sillas. Sillas que tiemblan al miedo impregnado en ellas. Charlamos. Cuentan la historia de cada uno de ellos, la de antes y la de ahora. Dicen que alguien quiso desalojarlos pero que ellos siguieron firmes cada uno en su puesto. Puesto de combate, puesto de valientes. Compartimos unos mates amargos, más historias largas y cortas. Contamos chistes para endulzar la yerba apretada por el calor del agua.
Tomo varias fotos. Fotos en colores y con una cámara digital, de las modernas, de las de ahora.
Debo irme. Termina la charla. Se vacían tres termos, se escapa un río de palabras. Abandono mi asiento gastado, el mismo que emite un quejido de despedida.
Los felicito por estar luchando por su espacio. Los aliento a seguir.
Me voy de esa fábrica llamada FADEP, fábrica de plásticos.Tomo el colectivo de la línea 71 y llego a la redacción con la nota escrita, fotografiada, vivida. Me están esperando mis colegas para diagramar una nueva revista. Revista que saldrá de la oscuridad en quince días.
Entre todos elegimos el título de la nota: “Estas cosas pasan hoy en mi país y sé que muy pocos las conocen”.


gba

sábado, 26 de septiembre de 2009

Generar espacios desde los deseos propios


Asi como cumplimos con los mandatos familiares que hemos incorporado de nuestros padres , cuestiones que tienen que ver con determinados tipos de conductas ( ya sean sociales , emocionales y otras,) o con creencias arraigadas a nivel inconciente que luego se traducen en comportamientos específicos, ( por ejemplo si los padres fueron personas generosas muy probablemente sus hijos lo sean ) en lo referente a nuestras casas y a los diferentes espacios que generamos en ella , también ocurre lo mismo,
Es decir cuando somos adultos recreamos de alguna manera (la mayoría de las veces en forma inconciente) como fue la casa de nuestros padres en cuanto a la distribución del espacio, funcionalidad o el estilo. Porque? Porque esa es la unica manera que conocemos y damos por sentado que es la unica que existe.
Así como creemos que solo hay una manera de vincularnos (la que tenemos con nuestros padres o hermanos) creemos que hay una sola forma de generar y/o vivir los espacios
Y como lo hacemos ?
Lo hacemos, por ejemplo, armando un living sin TV porque en la casa de nuestros padres no las había ;o en cocinas que han sido los espacios centrales en la vida familiar vuelven a repetirse ; o dormitorios a los que solo se utilizaban para dormir , con lo cual entre sus muebles no existia TV, ni bibliotecas , vuelven a armarse de la misma manera nuevamente.
El concepto que me parece importante rescatar de estos ejemplos es que asi como uno tiene y debe cuestionarse los mandatos y creencias para poder aceptarlas o no, y de esta forma convertirse en persona adulta , en los temas relacionados a la manera que armamos y/o generamos los espacios de nuestras casas tiene que suceder lo mismo.
Hay que volverse a formular la pregunta...” como quiero armar mi dormitorio” Que actividades quiero desarrollar en mi living” “ Como quiero sentirme en la cocina?
Es decir conectarse con el deseo de lo que uno quiere vivir en ese espacio y luego materializarlo.
Lo que importa es preguntárselo y responder desde el deseo genuino de cada uno para evitar de esta forma, reproducir aquellas casas de cuando éramos niños de manera automática e inconciente. Casas que en definitiva no nos representarían.
Y si habiéndose preguntado se repite el mismo modelo, será porque la elección es desde el deseo conciente y no por no haberlo preguntado.


M.K.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Reflexiones de una embarazada en una expo

Cuando empezamos con esta aventura de investigar y escribir, para compartir con ustedes, queridos lectores, acerca de los espacios, mi estado embarazoso me nominó como la responsable del espacio sobre maternidad.
Las circunstancias de la vida, sin embargo, me obligaron a tener que dedicar mi energía a pensar y resolver situaciones relacionadas con nuestros trabajos, nuestra casa y la ciudad donde vivir, dejando la preparación de la llegada de mi hija para más adelante. Faltando dos meses para su nacimiento, no pudimos postergar más las decisiones relacionadas con sus necesidades materiales en este mundo. Y la experiencia de preparar su ajuar merece ser compartida.
Por recomendación de una amiga, también embarazada, pero de su segundo hijo, decidí convencer a mi esposo, Ariel, para visitar la Expo AhoraMamá, en la búsqueda del ajuar de María Candelaria. Temiendo los amontonamientos de gente, previsibles los fines de semana en esos lugares, decidimos ir el viernes pasado, temprano, a pesar de las inclemencias climáticas.
Los dos somos organizados y nos gusta planificar las cosas, así que entramos al predio con una lista de lo que pensábamos buscar y ver y los precios estimados de lo mismo afuera de la muestra, para no sobrecargarnos de paquetes.
Llegamos tranquilos y pudimos hacer la primera recorrida, evaluando opciones y viendo que ofrecían en cada stand. Compramos los pañales, tamaño recién nacido, en promoción, casi a la mitad de lo que estaban en el supermercado y continuamos con los otros ítems de la lista, cuando, repentinamente, el lugar se llenó de cientos de mujeres enardecidas, armadas con cochecitos y/o panzas, corriendo desesperadas en pos de promociones, cupones de sorteos y folletos.
Sacudidos por las hordas femeninas (más temibles que las guerreras amazonas) terminamos de comprar los elementos del kit higiene y elegimos el chupete. Tratamos de acercarnos al último stand de nuestro planeado recorrido, zarandeados y arrastrados por las huestes de mujeres desesperadas, sin conseguir que ningún vendedor nos atendiera. Estaban todos muy ocupados estacionando cochecitos y hablando entre ellos o atendiendo a locas chillonas. Así que agotados, huimos despavoridos.
En el camino de vuelta a casa, Ariel me dijo, como conclusión del paseo que las mujeres embarazadas son malas cuando están todas juntas. Poco instinto maternal y mucho consumismo flotaban en el ambiente: colas de media cuadra para hacerse ecografías 4D gratis (puro comercio, ya que no se usa para diagnóstico ni control de nada, sino para tener una foto o un video), madres peleando por entrar en un stand donde podías escuchar el corazón de tu bebé (lo hacés sin hacer cola en cada consulta al obstetra, con tu esposo y en la intimidad del consultorio), luchas por cupones de sorteos, que tienen como único fin tomar tus datos para venderlos o usarlos en promociones, locutoras gritonas anunciando el stand del próximo sorteos, provocando estampidas de panzonas y cochecitos con bebés aterrorizados.
Si la preparación de la llegada de un hijo se vive así, definitivamente no estoy en esa onda. ¿Ustedes qué opinan? ¿Vivieron experiencias similares?
MBA

domingo, 20 de septiembre de 2009

NUESTROS ESPACIOS



Hace unos días escribieron acerca de espacios y quiero retomar ese tema desde nuestro interior, nuestro espacio interno.
Tenemos un espacio intimo, sólo para nosotros/as? Le dedicamos un tiempito?
Tratemos de encontrar una actividad creativa que nos conecte con nosotros. Así como dedicamos tiempo y esfuerzo para toda la vida profesional, laboral, domestica, es buenisimo encontrar un lugar interior para nuestra creación. Al principio puede resultar difícil prestarse un poco de atención y dedicarse al menos por 15 minutos todos los días. Pero este mimo nos ayuda y mucho en esta vorágine externa e impostergable, y de a poco se convierte en habito sano.
No necesariamente debe ser algo elaborado o costoso, la idea es estar en contacto intimo con nuestro ser creativo e ir desarrollando de a poco porque es una parte maravillosa nuestra y a veces la dejamos a un costado por infinitas razones.
Seamos artistas de nuestro corazón, permitamos expresarse ya que así nutrimos nuestro espíritu, que tanto lo necesita, y con el tiempo cambiaremos para mejor, nos esclarecemos.
ANA M.

sábado, 19 de septiembre de 2009

ESPACIOS POTENTES


A lo largo de mi experiencia profesional he comprobado una y millones de veces la intima conexión que existe entre la calidad de los espacios de una casa y como funciona quienes cohabitan en ella, que climas se generan, o mejor dicho como afectan los espacios al “anima” de una casa.
El espacio afecta a quien lo habita y a su vez el que lo habita es afectado por el espacio.
Mas allá de este ir y venir de palabras, queda claro a la hora de pensar que así como “somos nuestras acciones y nuestros pensamientos, somos nuestros espacios”.
He detectado como pequeñas modificaciones que se puedan realizar favorecen enormemente al fluir de las relaciones de sus cohabitantes y la de cada uno de ellos con ellos mismos. Eso se denomina “Potenciar” el espacio.
Potenciar espacio significa resaltar lo bueno, lo que genera buen clima, lo que nos hace bien. Ver el lado bueno que tiene y trabajarlo desde ahí.
Lograr un espacio potente es un espacio que nutre, un espacio que invita a comunicarse con los otros y con uno mismo, un espacio generador, proactivo.
La definición de espacio deriva del latín: spatium “campo para correr”; extensión
Pensémoslo como la extensión de uno mismo, de ahí se considera el espacio como la segunda piel de uno. Ya la definición lo indica, el espacio es un campo para correr y por alli debe fluir también energía, la que el “Feng Shui” denomina el Chi, fluir buena onda, fluir emociones positivas.
Para lograr eso tengo que tomar conciencia y luego conectarme con lo que me hace bien, que despierta mi mejor emoción y seguir tras eso, pensar en que mi casa genere y atraiga aquello que emocionalmente busco.
No lo que busca un decorador, no lo que busca la suegra, la tia o el vecino, conectarme con lo que me hace bien a mi y tratar de plamarlo.
¿Cómo?
En texturas, colores, estilos de muebles, con objetos que despierten mi emocionalidad y mis sentidos.

M.K.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

CONOCIÉNDOLOS...


CONOCIÉNDOLOS…

Hoy nuestro espacio viajará desde Japón hasta el interior de nuestro país, hasta Eldorado, Misiones.

Y bajaremos de un estante casi olvidado de nuestra biblioteca al escritor:

Victor Daniel Verón Lezcano

“Nací el 21 de julio de 1925 en Encarnación, Paraguay. Cuando transcurría el año 1941 llegué a Eldorado. Aquí soñé, amé, trabajé de contador, me dediqué al periodismo, a ser escritor y artista de lengua. Fui estudioso y experto de la lengua guaraní. Edité varias revistas de interés cultural como “Eldorado”, “Megafon”, colaboré en la redacción del semanario “Econorte”. Me dieron algunos premios por mis escritos.
En 1989 se publicó la primera edición de mi novela “Los pájaros Dorados” Aquí relato una historia de amor, amor hacia el Hombre, hacia la selva virgen devastada, hacia las pequeñas colectividades cuyos derechos son pisoteados por la injusticia.
Mi estilo me consagró como un pilar misionero del “realismo mágico”.
Me fui de este mundo el 24 de agosto de 2001.

Para que me conozcan un poquito más les dejo una Fábula muy cortita, que está en un libro inédito de mi autoría.

El picaflor, la langosta y el zorzal.

El jilguero suspendió el vuelo sobre una flor y se halló con la langosta que devoraba la fuente de su alimento cotidiano.
-Si te comes esa flor, me quedaré sin néctar-protestó.
-Es tu problema.
-Eres injusto.
-¿Por qué no vas a cantarle al zorzal? Me fastidias.
Apareció un zorzal y de un picotazo apresó a la langosta.
-¿Qué haces?
-Mis pichones aman la vida y tienen ganas de crecer.
-Pero no es justo.
-No pensabas lo mismo cuando te comías la flor de la vida.

Durante el mes de julio de este año el Grupo Literario Dementeazul y mis familiares me recordaron con la inauguración de un busto en mi memoria a orillas de mi río, el río Paraná”.

gba

lunes, 14 de septiembre de 2009

Comentario sobre "La pasión según Carmela" de Marcos Aguinis

Ayer termine de leer el libro “La pasión según Carmela “, de Aguinis (uno de mis escritores preferidos) y quiero aprovechar este espacio para comentarlo:
De más esta decirles que el libro me pareció excelente, me mantuvo atrapada, con tensión durante toda su lectura. Por momentos me hizo llorar, reír, y otras en las que me descubrí caminando por La Habana.
Muestra la realidad de un país (Cuba), de la que si bien se habla mucho, nunca en detalle, nunca desde lo cotidiano del vivir allí.
El escritor relata, de una manera muy sutil, y utilizando la relación amorosa entre una cubana y un argentino como pretexto, la historia cubana desde La Revolución que saca del poder a Batista a la actualidad. Aparecen personajes como el Che Guevara, Raul, Castro, Fidel Castro entre otros.
Y se observa claramente como los ideales tantas veces chocan contra la realidad transformándose en utopías.
Es interesante ver como los protagonistas idealistas, jóvenes que querían cambiar el sistema, se alistan en el partido revolucionario y luchan contra la clase burguesa y el capitalismo. Con el transcurrir del relato se van dando cuenta como la lucha y la deseada Revolución es una trampa, quedando atrapados dentro de aquello que generaron.
Se percibe finalmente que La Revolución cubana fue la excusa necesaria para que personajes como Fidel Castro saquen sus partes más viscerales, omnipotentes y autoritarias.
Es interesante ver también como a través del relato, de a poco, una empieza a observar como va decayendo la calidad de vida de sus habitantes: escasean remedios, alimentos, proyectos, libertades y otras tantas necesidades básicas.
Se lee como conviven dos líneas paralelas y silenciosas que se anidan en el corazón de Cuba, la que da lugar a atropellos a la libertad, autoritarismos, fusilamientos encarnadas por los lideres revolucionarios y la que los padecen, quienes a su vez han sido protagonistas de la Revolución exponiendo sus vida por esta causa.
Me quedé pensando en esto de que uno a veces supone que está trabajando para una linea pero tal vez en su hacer, trabaja para otra.
En lo cotidiano, cuántas veces una cree que hace las cosas por una razón pero inconscientemente lo está haciendo por otro motivo.
Qué necesario y hasta imprescindible es echarle luz (conciencia) a los actos que realizamos y reflexionar sobre ellos. Parar y tomar conciencia de lo actuado.
Cuántos dolores en el alma podriamos evitar de esta forma,¿no?
MK

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